domingo, 20 de noviembre de 2011

SOBRE LA SUPREMACÍA.- Con un carta para su santidad el papa clemente VII (1531).

VIII. COMO PUEDE PREPARARSE UN ESTADO PARA LA VERDADERA SUPREMACÍA.

A los hombres se les gobierna por su propia voluntad y por la voluntad del destino, y es la batalla que se libra entre ambas lo de determina el bienestar de los Estados. El grado en que una de esas voluntades pueda predominar es de vital importancia para nosotros.  
...los hombres no pueden triunfar porque no se pueden adaptar con suficiente rapidez a las demandas de la época. La estabilidad duradera (la esencia de la verdadera supremacía) sigue siendo un sueño dorado. 
los hombres  ... se muestran reticentes  a derribar las defectuosas estructuras sobre las cuales descansa el Estado por temor a quedarse sin nada más que la anarquía. Tan grande es su temor, que prefieren reparar la estructura  dañada y repetir los mismos errores una y otra vez antes que tratar de construir algo más sólido.  ...no comprenden que solo en el caos de la destrucción pueden sentarse unos cimientos fuertes.  Y sólo  quienes depositen su confianza en la capacidad de los Estados ( y no de los hombres) comprenderán cómo puede lograrse la estabilidad.