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domingo, 24 de mayo de 2020

EDUARDO PUNSET. EL VIAJE AL AMOR

Justo estaba leyendo este libro, cuando se produjo la muerte del autor el pasado 22 de mayo, del año pasado.   Toda mi admiración y agradecimiento por su legado, por compartir sus estudios e investigaciones con todos a través de sus publicaciones, libros, vídeos y comparecencias en televisión, prensa, internet . D.E.P. 




Este libro me ha hecho pensar muchísimo, porque no sólo da multitud de datos contrastados científicamente, y analiza el amor desde todos los puntos de vista posibles, químico, biológico, evolutivo, psicológico, social, espiritual,  emocional... sino que además habla en varias ocasiones de suicidio, y como ahora estoy especialmente sensible con el tema es algo que me ha llamado poderosamente la atención y tengo varias páginas subrayadas cuyos párrafos paso a analizar o reseñar:

"al menos cincuenta mil millones de células corporales mueren cada día por apoptosis (suicidio celular programado) y son sustituidas por otras nuevas. ..."

En psicología, sobre todo en las fases tempranas de la educación es bien sabida la influencia de las expectativas de los demás en el desarrollo de nuestro carácter. De la misma manera que unas expectativas desmesuradas pueden provocar una respuesta distorsionada en el niño - por ejemplo en forma de desarreglos alimentarios, tipo bulimia o anorexia-, un niño que convive con expectativas negativas y estresantes (si fueses guapo... eres un vago y siempre lo serás, eres tan cobarde como tu padre)... se amolda facilmente a lo que se espera de él. 

El origen del amor, al contrario que el alma, hay que rastrearlo en un período de tiempo que nos sobrepasa, incluso en el pensamiento. El amor estaba desde el inicio de la vida simple y compleja. 

El impulso hacia una mayor complejidad vino desde dentro y no desde las alturas. Lo explica de manera muy gráfica Nick Lane, autor del libro Power, Sex, Suicide. Mitochondria and the meaning of life

El amor constituiría, de acuerdo con el sentir mayoritario el ejemplo emblemático del desinterés supremo.

Totalmente de acuerdo y esto es al fin lo que vienen a predicar todos los Mesías de todas las religiones. La base y el único poder absoluto es el del AMOR, que todo lo puede.  
Pero este libro no solo habla del amor, sino también de la MUERTE, algo para lo que no nos educan, ni estamos preparados para afrontar, ni la nuestra, ni la de nuestros seres queridos, parece que también es TABÚ. 

...- la gente me pide, a menudo, que les ayude a espejar el interrogante que más les abruma: ¿hay algo después de la muerte? ....cuando uno se muere, ¿ que es lo que se muere? . Porque los átomos de los que estamos hechos son prácticamente eternos, y solo las células somáticas mueren realmente. 

El suicidio celular programado
...un organismo complejo como el de un cuerpo representa un modelo totalitario sin piedad. Es una dictadura del sistema: no hay un Gran Hermano ni un Führer, sino el puro ejercicio del despotismo a nivel celular, impulsando el suicidio de las células ya deterioradas o inservibles, aunque gocen de buena salud...

Cuando alguien sobra, se suicida activando el proceso de muerte celular denominado apoptosis. Es chocante la cantidad de suicidios que experimenta a diario una persona adulta sana: millones y millones de células de la médula espinal y del intestino mueren cada hora a pesar de su buena salud. ¿Para que sirve tanto suicidio colectivo?. En los tejidos adultos la muerte celular es idéntica al número de subdivisiones celulares, ya que, de otro modo, el cuerpo cambiaría de tamaño. 

El amor tiene por cimientos la fusión, desde tiempos ancestrales, entre organismos acosados por las necesidades cotidianas, como la respiración o la replicación, empujados por la necesidad de reparar daños irremediables en sus tejidos y sumidos en una búsqueda frenética de protección y seguridad.

El cerebro tiene sexo

El factor de diferenciación más importante entre los sexos es la disparidad de las células germinales. Según Punset esto implica comportamientos sexuales diferenciados. 

El orgasmo en la mujer requiere, primordialmente, una inhibición casi total de su cerebro emocional, es decir, se produce la desconexión de emociones como el miedo o la ansiedad.
En el varón, en cambio, los niveles de actividad emocional se reducen en menor medida durante la excitación genital y predominan las sensaciones de placer físico...en lenguaje llano,  para hacer el amor, las mujeres necesitan estar libres de preocupaciones en mayor medida que los hombres.

Haciendo el amor se segrega oxitocina, esta juega un papel fundamental, ya que está presente en todas las fases: tanto en el enamoramiento, como en el posparto y en la lactancia. 
La segregan tanto los hombres como las mujeres al copular...tal vez sea la más espiritual de las sustancias químicas, - sustenta la fidelidad y la creación de vínculos afectivos y junto con la vasopresina, es un transmisor neurobiológico clave para el amor y la consolidación de la pareja.
La dopamina también es fundamental en la biología del amor, podía desempeñar un papel clave en la elección de la pareja.

La serotonina,  por el contrario, encabeza la lista de las sustancias que modelan el desamor. En 1999 Donatella Marazziti, psiquiatra de la Universidad de Pisa, empezó a indagar en si existían razones bioquímicas para el llamado trastorno obsesivo compulsivo (T.O.C.), La falta de serotonina se ha relacionado con la agresividad, la depresión y la ansiedad.

El alma está en el cerebro.  El amor también está en el cerebro.  

Punset afirma que el amor es sano, pero también explica o lo intenta,  porque a mi no me ha quedado nada claro, como desde el punto de vista de la neurobiología no es lo mismo enamorarse que estar enamorado.  Y pone como ejemplo el libro 

Las desventuras del joven Werther, de Goethe,  se trata de una novela epistolar semi atobiográfica que cuenta una historia de amor platónico y termina con el suicidio del protagonista. Este hecho anticipaba un descubrimiento reciente: la conexión entre los efectos específicos que forman parte del concepto neurológico del amor por una parte y por otra numerosas componentes no específicas e interrelaciones simultáneas del mecanismo amor-placer. 

El impacto que tuvo esta novela en su época,  ha quedado grabado en la memoria colectiva hasta la actualidad por el efecto imitación que tuvo en su tiempo, todavía hoy día hay muchas personas que piensan que hablar de suicidio provoca el efecto llamada. 
Pero también existe  el efecto contrario: efecto papágeno, que ahora se está promoviendo, gracias a una nueva corriente que asegura que hablar de forma correcta, no tendría ese efecto y al contrario ayudaría a prevenir futuras perdidas de vidas. : 

El amor no resiste el olvido

La nueva ciencia de la mente surge de la conjunción de la neurobiología, la psicología y la biología molecular. El amor, nos dice la ciencia de la mente, está efectivamente codificado en el cerebro. Se sabía que el paso del tiempo mata el dolor.  A los seis meses de un gran contratiempo personal, la mente lo ha digerido y la vida que parecía inconcebible tras la desgracia empieza a perfilarse de nuevo y renace la esperanza. 


Bueno esto dice la ciencia, pero la ciencia no es exacta porque en nuestro caso una pérdida por suicidio no se digiere tan fácilmente, ni en ese corto periodo de tiempo, el duelo se vive de manera especialmente difícil y complicada. Se tarda mucho en aceptar, en no sentir la culpa. Además de que la duración es mucho más larga y se tienen altibajos y recaídas frecuentes. 

Por el contrario cuando al final del camino se está convencido de que se experimentará una emoción positiva: una boda, un nacimiento, el mayor error que puede cometerse es desperdiciar la felicidad que rezuma todo el proceso de la búsqueda. La felicidad está en la sala de espera de la felicidad.

La única excusa que tenemos es que nadie o casi nadie ha dedicado tiempo a activar su capacidad metafórica para deducir, de las investigaciones más recientes de la biología molecular, sus implicaciones en la vida diaria.

El desamor: factores biologicos y culturales.

Era muy joven, padecía ciclotimia y se había suicidado... Los grandes románticos sufren los efectos de la ciclotimia, un desorden bipolar semejante al de los maniacos depresivos con periodos intensos de excitación intensa y desesperanza.  Esto también le pasaba a mi hija. Quizá tenia este trastorno, ella así lo afirmaba.

El poder de la imaginación

La profundización del conocimiento aplicado, la tecnología, abre caminos paralelos, como robots programados para inspirar en la gente la idea de que es posible entablar una relación con las máquinas.  Pero, con toda probabilidad, el amor, el miedo y la ansiedad, el desprecio, la alegría y la tristeza, seguirán invadiendo nuestras vidas como antaño, con el solo valor añadido, comparado con los chimpancés, de que a nosotros nos basta imaginar aquellas emociones sin causa que las suscite. 


El desamor :  factores biológicos y culturales

A lo largo del primer año de vida, el niño busca la interacción. La proximidad cara a cara y la mirada a los ojos son muy importantes. Se ha comprobado, repetidas veces, la importancia de la comunicación visual en los primates sociales. 
Estamos sugiriendo,  ni mas ni menos, que la ansiedad de la separación activada por el abandonotiene efectos equivalentes a los del temor a la muerte o el estado emocional previo al suicidio, tanto en los niños como en los adultos. 

Al final ofrece unas conclusiones a modo de resumen, e incluso una fórmula (matemática ) del amor, junto con un formulario,  encuesta para autoevaluarse, basado en un estudio estadístico, que divide en cuatro tipos de personas según la capacidad de amar. 


martes, 4 de septiembre de 2018

PIEDAD BONNETT. LO QUE NO TIENE NOMBRE

Lo que no tiene nombre ... es la mejor definición de lo que supone para unos padres la pérdida de un hijo por suicidio, pues si una mujer pierde al marido, es viuda, si un hijo pierde a sus padres, es huérfano, pero esto cuando unos padres pierden un hijo es lo que no tiene nombre.


La historia de Daniel, hijo de la autora del libro, es casi idéntica  a la de mi hija. Él tenía 29 años, mi hija casi 25.  Los sentimientos y sufrimientos experimentados por los padres tras el suicidio de su hijo idénticos, casi calcados. Casi indefinibles, aunque la autora al ser escritora los relata de forma realista y clara. 

Es un libro duro que me costó bastante leer, pero que tiene el mismo objetivo de que la gente entienda la difícil lucha contra la enfermedad mental y el suicidio, de dar visibilidad y concienciar sobre este tema que desgraciadamente afecta a muchísimas personas, pero del que no se habla, se sufre en silencio, se oculta porque sigue siendo tabú.


I. Lo irreparable

"Siento que profanamos con nuestra presencia un espacio íntimo, ajeno, pero también atrozmente, que estamos en un escenario".
"Me pregunto que sucedió en los últimos minutos de su vida, ¿Acaso sostuvo consigo mismo un último diálogo ansioso, desesperado, dolorido? ¿O tal vez su lucidez fue oscurecida por un ejército de sombras?"
Piedad cuenta que su hijo no dejó ninguna nota de despedida, solo un sobre vacío apoyado en un vaso.  En mi caso, mi hija si dejó notas en pañuelos de papel, en billetes de metro,... normalmente llevaba una libreta siempre consigo en su bolso  (tengo un montón de ellas que nos ha dejado como legado y que aún no me he atrevido a leer), donde iba anotando sus pensamientos, sus sentimientos, todo, pero que raro, ese día no llevaba libreta alguna. En ellas decía que la perdonáramos, que se rendía,  que no merecía estar entre nosotros. 
Tres horas hace... de un tiempo que ya ha empezado a correr hacia su disolución, y tu no te has desmayado, no has caído al suelo de rodillas, ni te tambaleas a la orilla del vértigo o la locura.  ... y repites en tu cabeza, hacia adentro, las palabras que acabas de oír, deseando que algo físico te saque del estupor un ataque de llanto, un repentino acceso de fiebre, una convulsión, algo que venga a destruir esta serenidad que se parece tanto a la mentira, a la muerte misma.  
 "Trato de pensar en la lucha que debió librar entre el deseo de  acabar  y su miedo, y me pregunto si fue un suicidio por impulso, un acto irreflexivo, o por el contrario una acción premeditada, lo que los expertos llaman un (suicidio por balance)... ¿En que pensaba cuando saltó? ¿Que se siente al caer? ¿Se pierde la conciencia? ¿En las últimas horas pasamos los que lo queríamos por su cabeza?. Las preguntas se alzan y mueren al instante,vencidas, derrotadas." "La verdad es maraña" , escribe Javier Marías. 
"Acordamos desde el primer  momento [...] que no se ocultará la circunstancia de la muerte, ni tampoco la enfermedad que precipitó el suicidio. Sus amigos, nuestra familia, [...] necesitan una explicación de esta tragedia brutal, intempestiva, aparentemente absurda, y sin duda agradecerán la verdad desnuda." 
"El dolor pareciera, tal vez por ley compensatoria, otorgarnos derechos. [...] Un gran duelo nos vuelve momentáneamente libres, o al menos así me lo parece mientras veo a los demás detenerse en el umbral de mi pena, poseídos por el miedo o el sobrecogimiento o el pudor." 
"La noticia de que se trató de un suicidio hace que muchos bajen la voz, como si estuvieran oyendo hablar de un delito o un pecado." 
Esto yo también lo he experimentado y por desgracia sigue siendo así, al principio la gente no sabe que decir, como actuar, algunos cambian de acera cuando te ven por ese motivo. Otros se acercan con miedo, damos pena, se nota en sus caras. A mi no me gusta esta sensación. Con el paso del tiempo esto se va mitigando, y en nuestro caso ha habido mucha gente que nos ha apoyado y sigue haciéndolo con su cariño, su ternura, dándonos fuerza para soportar esta pesada carga. Se agracede mucho todo gesto, más incluso que las palabras. Un abrazo, un beso, un apretón de manos es la mejor medicina. 
"Me corresponde a mí, finalmente correr el velo de la incertidumbre y señalar lo que en el auditorio ni sus amigos, ni sus primos, ni sus maestros ni sus ex novias ni casi nadie sabe: que ese muchacho que tuvo amigos y fue amado y se enamoró y estudió con ahínco y pintó y dibujó con pasión, ese que a veces se veía alegre y bailaba y viajaba cada vez que podía, cargó durante ocho años con una aterradora enfermedad mental que convirtió sus días en una batalla dolorosa y sin tregua, a la que él le sumó el esfuerzo desmesurado de parecer un ser corriente, sano como cualquiera de nosotros." 
"Se veía tan normal. Dicen que nunca nadie notó nada. Ni sus primos, ni sus compañeros, ni sus colegas.  [...] pero además la enfermedad mental es una condenada que aísla, que convierte al que la padece en alguien ajeno a los demás, al que queremos mantener un poco distante, ¿cierto?. Quizás fuera mejor así." 
Es cierto, la sociedad no admite alguien anormal, la enfermedad mental, da miedo y eso que ya se ha avanzado algo al respecto, y mucha gente con depresión u otra enfermedad no tiene problemas para confesar su enfermedad, pero todavía queda mucho trabajo por hacer, mucho camino por recorrer.  En nuestro caso, tampoco dijimos nada a casi nadie, ni los abuelos, ni los tíos, ni primos, casi nadie lo sabía. A mi hija le diagnosticaron bulimia con catorce años, aunque después creo que evolucionó y se complicó, todavía los médicos no tenían un diagnóstico claro, por lo cual llevaba diez luchando contra la enfermedad mental.

II. Un precario equilibrio
"En mi afán de penetrar en la muerte me he volcado de inmediato sobre los libros; pero no sobre aquellos consoladores, los que nos invitan a conectar con el momento presente o a reconciliarnos con el pasado, sino sobre los que hurgan en la enfermedad mental, el suicidio, la experiencia del duelo. Filosofía, literatura, testimonios sobre la locura, la pérdida, la agonía.". 
Yo también he leído mucho sobre la muerte, pero aquí no coincido con la autora, yo me he centrado más en  libros de consuelo, primero sobre el duelo, y después sobre la muerte. Además he visto películas, y he empezado a hacer yoga, reiki meditación,etc. Estoy aprendiendo mucho sobre espiritualidad y eso me ha ayudado a comprender muchas cosas.  
"Un psiquiatra que consulto me dice que su mundo mental necesariamente era distinto al nuestro, que aun en sus mejores momentos el día a día debía implicar para él un esfuerzo sobrehumano, que la sobrecarga de estímulos incontrolables era devastadora para su cerebro. 
Que su enfermedad convierte la vida en una interminable pesadilla."  
 Hoy leo en el excelente libro de Anderson, Reiss y Hogarty, los "trastornos de pensamiento" que puede producir su enfermedad:

  • Intrusión de estímulos no pertinentes.
  • Necesidad de esfuerzo consciente para completar tareas que todos hacemos de manera automática.
  • Dificultad de asociar las ideas.
  • Embotamiento de los afectos.
  • Fantasías, alucinaciones, voces, delirios,, percepciones distorsionadas.
  • Paranoia, ataques de terror.
  • Retraimiento social.

Yo creo que mi hija sufría casi todos estos síntomas, salvo el último pues ella era todo lo contrario, muy sociable e introvertida y en eso no le afectó la enfermedad. Pero  aún así los diferentes doctores que la atendieron, tanto psicólogos como psiquiatras no habían dado con un diagnóstico claro. Trastorno mental atípico, decían unos, otros TOC, otros trastorno bipolar como el hijo de la protagonista. Otros decían que no quería poner etiquetas, como también le ocurre a la autora. En fin ya no importa mucho pero esta es otra pregunta que quedará sin respuesta. 
La autora también describe su búsqueda el origen, de la causa y el posible desencadenante, buscamos "culpables" quizás, para intentar comprender el porqué, aunque somos conscientes de que eso no va a devolvernos a nuestros hijos, pero quizás pueda mitigar nuestro sentimiento de culpa. 

"Reviso mis pequeñas certezas: Se que era hipersensible y de un perfeccionismo llevado al extremo, que lo conducía a hacerse a sí mismo las mayores exigencias." 
Esto también era exactamente igual en el caso de mi hija, y de hecho ahora estoy leyendo un libro sobre el tema de las PAS (Personas Altamente Sensibles), "el don de la sensibilidad ", de Elaine Aron que ya reseñaré cuando lo termine. Si puede ser un don, pero también  puede derivar en problemas mentales. Son personas a las que todo les afecta sobremanera, el mundo con sus injusticias y sus problemas, les duele y les resulta insoportable. Llevan el peso del mundo a cuestas. 


"Puedo afirmar que Daniel tenía el don de saber escoger regalos [...]

Se que tenía miedo de su futuro, del alcance de su enfermedad, de la escasez. Miedo a su propia potencia y al reconocimiento, que lo comprometía con un talento que no estaba seguro de poseer. Que tendía a castigarse, a demeritarse, a minimizar el reconocimiento que otros le hacían.

Me consta que adoraba bailar y que lo hacía con una energía envidiable  [...]"

Me cuesta creer lo que leo, porque es como si fuera yo contando la historia de mi hija. Ella era igual con respecto a los regalos, siempre que venía de Shanghai donde trabajaba, lo hacía cargada con una maleta llena de regalos personalizados para todo el mundo, familia, amigos, novio, etc... 

Y trabajaba  bailando por cierto, ese era su oficio y su pasión, desde que empezó con la enfermedad, se "refugió" en el baile, yo creo que le daba sensación de libertad. Y gracias a ello viajó mucho y conoció China, Thailandia, recorrió toda España ganando varios campeonatos, con su grupo de hip hop. Le encantaba viajar, sobre todo volar, porque decía que mientras viajaba se detenía el tiempo. 

Quiero pensar que durante estos periodos de tiempo fue realmente feliz.
Pero también es cierto que debido a que su autoestima estaba muy baja, no creía en su potencial, en su valía todos eran mejor que ella, bailaban mejor, era muy perfeccionista. Y por ello sufría lo indecible, nunca estaba realmente contenta consigo misma, se exigía demasiado.  Además de bailar, pintaba  y escribía muy bien. Pero eso ella no lo veía así, se consideraba siempre inferior a los demás, y lo suyo no tenía valor. Es muy triste y duro vivir siempre así. 

"Sus exnovias me hablan de una persona que yo no conocía: [...] tierno atormentado, cuya reflexión sobre su vocación y su futuro iba siempre acompañada de mucha angustia [...]"
Esta era la queja de mi hija y yo lo hablé mucho con ella, el futuro: no sabía por donde tirar, que estudiar,  ni qué hacer en la vida.  Ella era artista, y como tal soñadora, poco realista, no quería ser otra cosa. Y sabía que era difícil en este mundo vivir de ello. Además nosotros como sus padres siempre le aconsejamos estudiar y buscar un trabajo que le permitiera vivir tranquila. Le decíamos que el baile no le iba a permitir vivir de ello toda la vida. Quizás nos equivocabamos. 
"Y es que la fuerza de su racionalidad dio siempre una dura batalla contra la fuerza de sus emociones. Una de las dos iba a crecer como una hidra que terminaría devorándolo."
"Y he aquí que veo salir del aeropuerto a un Daniel transfigurado, con la nariz perfilada de los moribundos y una mirada hueca, totalmente opaca, que parece ir hacia adentro, prescindir del mundo exterior.  La verborrea galopante de hace unos días se ha trocado en un silencio sólo atravesado de vez en cuando por uno que otro monosílabo".
"¿Porqué si sólo un diez o quince por ciento de los enfermos que intentan suicidarse lo logran, él lo pudo llevar a cabo?  Sólo puedo contestarme que mis preguntas son absurdas pues nunca hay un porqué, ni un sentido, ni un designio."
"Solo es bueno lo que nos hace felices, le decía yo en los útimos tiempos. Libérate. Y me duele pensar que en este punto me hizo caso Radicalmente."
A mi me conviene la rutina, un jefe, un trabajo impuesto desde fuera, que me amarre a un ritmo, a unos deberes, a un proceso de concentración y no de divagación,  me dijo alguna vez.
Que difícil escapar a la ortodoxia, a los caminos trazados por una sociedad que determina cuales son las formas del éxito.  
"Ahora también sabe que los demonios lo persiguen en cualquier parte de la Tierra."
" Quiero pensar, [...]que Daniel no saltó sino que voló en busca de su única posible libertad."
  • por orgullo,
  • por rabia,
  • por miedo,
  •  por falta de fe en sí mismo, 
  • por valentía, 
  • por vergüenza, 
  • por cortesía con los demás,
  •  por enajenamiento, 
  • por desesperanza,
  •  por desencanto, 
  • por odio a sus propias elecciones,
  •  por frustación, 
  • por amor a la pintura, 
  • por odio a la pintura 
  • por dignidad, 
  • por terror al fracaso,
porque como dice Salman Rushdie, "la vida debe vivirse hasta que no pueda vivirse más".

"Todo suicidio encierra un mensaje para todos los que se dejan atrás."


 "Yo lo amaba, lo cuidaba, de esa manera elemental y sin embargo entrañable en que las madres amamos y cuidamos a nuestros hijos [...] Pero ningún amor es útil para aquel que ha decidido matarse. En el momento definitivo, el suicida sólo debe pensar en si mismo para no perder la fuerza. Incluso una de las razones para escoger ese final es que nuestro cariño le pese demasiado. 
Llamenme para el concierto de la tarde.  Esas palabras de Daniel me hacen saber que la vida fue una opción para él hasta el último momento: mayo y sus lluvias y el adiós al invierno [...] (sin embargo leo que, según las estadísticas, los suicidios más numerosos ocurren en mayo y junio, esos meses que parecieran ser los más vitales y alegres).
Es cierto que pensamos que podemos evitar todo sufrimiento a nuestros hijos y en realidad no es así, esto crea un sentimiento de culpa que es una herida sangrante que cuesta mucho curar. También es cierto que quizás a veces los sobreprotegemos y no les dejamos libertad, los asfixiamos con nuestro cariño. Pero nadie nos ha enseñado a ser padres,  para esto no hay manuales y siempre lo hacemos lo mejor que sabemos pensando que es lo mejor para ellos. Ahora pienso que todo forma parte de nuestra evolución, se aprende cometiendo errores, aunque el precio a pagar sea demasiado caro. 

Mi hija se suicidó el 17 de mayo de 2017, igual que Daniel, dos días después habría cumplido 25 años. Tantas  coincidencias, sincronías, como ella decía.  
Todo sucede por algún motivo, aunque no alcancemos a comprender cuales son estos motivos. Quizás algún día evolucionemos hasta ese punto. 
  • Porque un libro se escribe para hacerse preguntas. 
  • Porque narrar equivale a distanciar, a dar perspectivas y sentido. 
  • Porque contando mi historia tal vez cuento muchas otras. 
  • Porque, como escribe Millás, "la escritura abre y cauteriza al mismo tiempo las heridas". 
La escritora defiende su derecho a escribir sobre su propio drama, y cuenta que lo hizo para intentar mantener a su hijo vivo, además recopilando su obra, sus dibujos y publicando un blog como homenaje.  


Yo también he hecho algo parecido, hemos editado un libro de sus poesías e igualmente hemos hecho un blog donde mostrar sus bailes, sus logros para así mantenerla viva eternamente.